El encargado del tenis en el Club Atlético El Linqueño, Juan José Dubra, comenzó asegurando que "si hay obras, significa que estamos vivos". De esta manera señalaba la importancia de la realización de una importante inversión, y que se había transformado en una necesidad de ese espacio.
En este caso, la ampliación del salón del tenis, más la construcción de una galería en su lateral y la refacción de los sanitarios, se torna de suma importancia. Principalmente en el sector de baños, y en este marco el cual se transita, donde la salubridad y los cuidados higiénicos son de suma relevancia para aquellos que comparten lugares comunes.
Debemos recordar que sobre el clásico salón, ya se habían construído dormitorios, con el esfuerzo de varios colaboradores. "Antiguamente, el hockey había acomodado los baños, y después no se había hecho más anda, con el tiempo, el salón y los baños se habían deteriorado."
Sobre la concreción de la obra, Dubra, explicó que "no tenía un tiempo estipulado, pero veo que día a día es impresionante lo que se avanza".
Por último y en relación al regreso a la competencia, precisamente sobre el Torneo Nocturno, clásico de la institución, puso en duda su realización "esto tenía un sentido de compañerismo, la idea era que la gente este presenciando los partidos, al no poder hacerlo, me frena un poco hacerlo. Por ahora se cae un poco".
