Tras una reunión este martes, desde la empresa buscarían suspender a parte de los empleados por la pésima situación que arrastran.
La fábrica de Arsa, que desde hace unos años, la gerencia la venezolana Maralac, a fines de marzo abrió su concurso preventivo y está planteándole al gremio Atilra la necesidad de suspender parte de sus 400 empleados.
Recordemoa que en Arenaza hay unos 200 trabajadores que vienen cobrando los sueldos “con dificultad”, indican desde la cúpula empresarial. Aunque según expresaron desde el gremio lechero, los apgos se vienen realizando “desdoblados”. Tal es así que la pasada semana hubo una protesta de los trabajadores debido al retraso del cobro de la segunda parte del sueldo que le adeudaban.
Según señalan desde el círculo empresarial, por la caída del consumo es muy complicada la recuperación. Insistieron en que para poder seguir cumpliendo con los trabajadores tienen que poder seguir produciendo porque no tienen más ingresos que los provenientes de la comercialización.
Además apuntaron contra el sindicato al indicar que "es consecuencia de que desde Atilra “se rechazó el planteo” de la empresa “amenazando con la implementación de medidas cuyo resultado, sin duda, no logrará otra consecuencia que agravar la ya crítica situación de la compañía y de los propios trabajadores a los que representan”.
Este martes, las autoridades de Arsa mantuvieron una reunión con los representantes nacionales y los delegados de Atilra para interiorizarlos de “la crítica situación que la compañía se encuentra atravesando; en la búsqueda de alcanzar consensos para poder avanzar en alternativas que permitan, a partir de una reestructuración y reingeniería de los procesos productivos, garantizar la continuidad de las operaciones de la empresa”.
La realidad es que cada trabajador vive momentos de incertidumbre marcados por los pésimos manejos y las innegociables propuestas que escuchan desde el arco empresarial.
