La Justicia dictó una medida cautelar de no innovar para proteger los activos de la fábrica "San Andres" de Alimentos Refrigerados S.A. (Vicentín) en Arenaza, luego de que la empresa cesara su actividad y retirara las guardias básicas. La medida ordena que los activos permanezcan en el establecimiento y no sean trasladados ni alterados hasta que se realice un inventario de los bienes existentes.
La decisión se tomó en el marco de una demanda presentada por la Seccional Junín de Atilra y sus abogados contra Alimentos Refrigerados S.A y Vicentín.
